Wooing Women to Press on With Courage

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¿Quién soy?


Datos divertidos

Mi aroma favorito: el aroma de la tierra después de llover.

Mi sonido favorito: las primeras notas de una grandiosa sinfonía.

Mi relajamiento favorito: estar sentada en cualquier lugar al aire libre: en mi porche, en mi terraza, o junto al lago, muy temprano en la mañana con mi primera taza de café.

Mi opción favorita para un postre de cumpleaños: pay de durazno hecho por mi chef favorito: mi esposo.

No comería: aguacate: hace que mi estómago se convierta en una especie de volcán que ¡nunca erupciona!

No puedo vivir sin esta la tecnología porque: mi laptop puede llevarme a cualquier lugar al que quisiera ir.

Una cosa que me hace sonreír: ¡Ver las caras de mis hijos!

Mis recursos*


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Cuenta la historia del amor de Dios, en una forma en que los niños la puedan entender, a través de la historia de un perrito travieso que se convirtió en un perro obediente. ¡Este libro infantil le encantará! Incluye versículos bíblicos y preguntas que fomentarán la conversación más importante que pueda tener con sus hijos, una que les abrirá la puerta a una relación personal con Jesús.


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Una necesidad para cada mama quien busca una manera creativa y viva en compartir la palabra de Dios.

*en ingles solamente

La oración: agradecerle a Dios

Bienvenida a los lunes con la palabra de Dios

“Señor acepta mi ofrenda de alabanza y enséñame tus ordenanzas.” La oración de Salmos 119:108

Hemos hablado de los diferentes aspectos de la oración encontrados dentro de la palabra acepta-

Alabar

Confesar

Escuchar

Pedir

Traer un corazón puro

Ya llegamos al punto de agradecerle al Señor por todo lo que Él ha hecho por nosotros y por todo lo que Él nos ha dado.

 Cuando le agradecemos a Dios es nuestra acción de gracias.

La primera vez que leemos sobre la acción de gracias es idea de Dios.

Empecé a hacer un estudio sobre la palabra gracias y agradecer. Aunque Dios les dio todo lo que necesitaron, Adán y Eva nunca le dijo “gracias.”

Leo la historia de Noé. Él no le dio gracias al Señor por haberlo salvado de las aguas.

Tampoco Abraham, ni Sara, le dieron gracias a Dios por el regalo de un hijo.

 

Buque y busque. No encontré ningún lugar en los primeros libros de la Biblia donde alguien le dio gracias

a Dios.

 

En Levítico cuando Dios les estaba dando instrucciones a Su pueblo sobre Sus expectativas acerca del tabernáculo Dios entregó instrucciones, las expresiones de acción de gracias junto con los sacrificios. Qué pena que es Dios que primeramente menciona acciones de gracias que le debemos de dar durante nuestro servicio en el templo. Que lastima que no le damos gracias antes de que Él lo mencione.

 

Sigo buscando y leo la historia de Ana, la madre de Samuel. Semana tras semana ella iba al templo pidiéndole a Dios por un hijo. Finalmente le llego el hijo. Ana si levenato su corazón en alabanzas, pero no le dijo “gracias” por el hijo.

 

Por fin llego a Samuel 22: 50-51 y allí leo la primera expresión de gracias. Viene de los labios del Rey David. El dice,

 

“Por tanto, Te daré gracias, oh Señor, entre las naciones, Y cantaré alabanzas a Tu nombre.
El es torre de salvación a Su rey, y muestra misericordia a Su ungido.”

 

Para hoy te doy un reto, “No olvides agradecerle al Senor momento a momento, por el aire que respiras, por la comida que te da, por el sol, y especialmente por Su Hijo quien sacrifico su vida para que nosotras podamos tener vida eterna.

 

El tema de ‘agradecer’ es grandísimo, y por eso no terminaremos con la oración hasta la próxima semana. 

 

Dándole gracias a mi Dios,

 

 

 

Oración:traer un corazón puro

Bienvenida a los lunes con la palabra de Dios

Estamos en la séptima enseñanza sobre la oración. Se recuerda la oración de Salmos 119:108

“Señor acepta mi ofrenda de alabanza y enséñame tus ordenanzas.”

 Hemos hablado de los diferentes aspectos de la oración encontrados dentro de la palabra acepta-

Alabar

Confesar

Escuchar

Pedir

Ya llegamos al punto de “traer un corazón puro”

La manera en que nos relacionamos con Dios ha cambiado mucho desde los primeros días en el Viejo Testamento cuando la gente adoraba al Señor con sacrificios de animales y ofrendas de su cosecha.

En Deuteronomio 12:5-7 leemos, Más bien, busca al Señor tu Dios en el lugar de adoración que él mismo elegirá, el lugar donde su nombre será honrado. Allí llevarás tus ofrendas quemadas, tus sacrificios, tus diezmos, tus ofrendas sagradas, las ofrendas para cumplir tus juramentos, tus ofrendas voluntarias y las ofrendas de las primeras crías de tus manadas y rebaños.

Números 18:13

Ellos traerán al Señor las primicias de todo lo que la tierra produce…  

Hoy día ofrecemos ofrendas de dinero y servicio para adelantar el reino del Señor. Pero en los tiempos pasados traían animales para sacrificar y regalaron de sus manadas y regaños. 

1 Reyes 7:51

Una vez terminada toda la obra que el rey había mandado hacer para el templo del Señor, Salomón hizo traer el oro, la plata y los utensilios que su padre David había consagrado, y los depositó en el tesoro del templo del Señor.

2 Crónicas 31:10

El sumo sacerdote Azarías, contestó: «Desde que el pueblo comenzó a traer sus ofrendas al templo del Señor, hemos tenido suficiente comida y nos ha sobrado mucho, porque el Señor ha bendecido a su pueblo.

Jeremías 17:26 

Vendrá gente de las ciudades de Judá y de los alrededores de Jerusalén, del territorio de Benjamín y de todos lados. Traerán a la casa del Señor holocaustos y sacrificios, ofrendas de cereal y de incienso, y ofrendas de acción de gracias.

Pero poco a poco los sacerdotes empezaron a maltratar las ofrendas. Crearon mandatos y leyes para ganarse las riquezas. Eventualmente las ofrendas tuvieron más importancia que las manos y los corazones que traían las ofrendas.

La alabanza al Señor creció a ser una religión y no una relación.

Los sacerdotes usaron las ofrendas para controlar al pueblo. Pidieron más y más de su gente, los cuales Dios les entregó como ovejas para ser cuidados.     

Ezequiel  22:25-27 lo explica sencillamente:

Hijo de hombre, dale este mensaje al pueblo de Israel: …Tus príncipes traman conspiraciones tal como los leones que acechan su presa. Devoran a los inocentes apoderándose de sus tesoros y quitándoles su riqueza mediante la extorsión; y dejan viudas a muchas mujeres del país. Tus sacerdotes desobedecieron mis enseñanzas y profanaron mis objetos santos. No hacen ninguna diferencia entre lo que es santo y lo que no es, tampoco enseñan a mi pueblo la diferencia entre lo que es ceremonialmente puro o impuro.

Averigüe lo que Dios busca: “lo santo” y “lo puro.”

Desprecian mis días de descanso, de modo que soy deshonrado entre ellos. Tus líderes son como lobos que despedazan a sus víctimas. ¡En realidad destruyen vidas a cambio de dinero! Y tus profetas los encubren dando falsas visiones y predicciones mentirosas. Dicen: ‘Mi mensaje proviene del Señor Soberano’, cuando en realidad el Señor no les ha dicho ni una sola palabra. Hasta la gente común oprime a los pobres, les roba a los necesitados y priva de justicia a los extranjeros.

Dios ha sido deshonrado por la manera en que los lideres, los profetas, y los sacerdotes manejan la comunidad.

¿Qué es lo que pide el Señor de nosotros?

Salmos 24:4  nos dice, “¿Quién puede subir al monte del Señor?  ¿Quién puede estar en su lugar santo? Sólo los de manos limpias y corazón puro, que no rinden culto a ídolos y nunca dicen mentiras.”

Amiga- cuando venimos ante el Señor para hablar con Él, para escuchar sus susurros, nos humillamos y le pedimos-

La oración del Rey David-

Salmos 51:10: Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio.

y

Salmos 139:23-24- Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;  pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan.  Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.

En el nombre de Jesús quien nos enseñó a orar, amen. 

 

Oación: pedir

“Señor acepta mi ofrenda de alabanza y enséñame tus ordenanzas.” Salmos 119:108

Ya llegamos al punto de “pedir” en nuestro estudio de la oración:

Alabanza
Confesion
Escuchar
Pedir
Traer un corazón puro
Agradecer

Un día cuando los discípulos estaban con Jesús, uno le pidió,
—Señor, enséñanos a orar,

En ese momento Jesús oró, y si estudias los versículos de la oración llamada El Padre Nuestro, (Lucas 11: vas a ver que El pidió tres veces:

“Danos cada día el alimento que necesitamos y perdónanos nuestros pecados… y no permitas que cedamos ante la tentación.”

Jesús le pidió al padre mientras oro. El nos enseno orar. Parte de nuestra comunicación con Dios debería ser las peticiones que pedimos para nosotros y otros.

Siguiendo en el mismo libro de Lucas y el mismo capitulo Jesus les cuenta a los discípulos una historia que nos ensena como orar y pedirle al Padre:

«Supongan que uno de ustedes va a la casa de un amigo a medianoche para pedirle que le preste tres panes. Le dices: “Acaba de llegar de visita un amigo mío y no tengo nada para darle de comer”. Supongan que ese amigo grita desde el dormitorio: “No me molestes. La puerta ya está cerrada, y mi familia y yo estamos acostados. No puedo ayudarte”. Les digo que, aunque no lo haga por amistad, si sigues tocando a la puerta el tiempo suficiente, él se levantará y te dará lo que necesitas debido a tu audaz insistencia.
»Así que les digo, sigan pidiendo y recibirán lo que piden; sigan buscando y encontrarán; sigan llamando, y la puerta se les abrirá. Pues todo el que pide, recibe; todo el que busca, encuentra; y a todo el que llama, se le abrirá la puerta. (versículos 5- 10)
Dios es nuestro Padre. Es la responsabilidad de los padres darles a los hijos lo que necesitan. La palabra claves es, “necesitan.” Yo se que tú sabes que Dios no siempre nos da lo que pedimos, por que yo lo he experimentado. Pero eso no es decir que Él no nos oye, no nos escucha. Tal vez Él responde con “No”. Otra veces responde con, “Ahora, no. Posiblemente en el futuro.” De vez en cuando, cuando es Su voluntad, El dice, “Sí.”
Lo que yo he aprendido durante el tiempo que Dios no me contesta es que El está usando el tiempo para ensenarme y mostrarme la vida espiritual. Cuando yo quiero algo de Dios, me acerco a Él. Me quedo allí mientras espero la respuesta. Tal vez tenemos que aprender vivir cerquísima de Dios. La espera nos trae al lado del Señor. La espera nos anima a conversar con Él, momento a momento. La espera nos muestra que la relación con Dios es más importante que lo que pedimos. Yo he experimentado que, durante la espera, mi Padre me llena de paz. Me da su perspectiva de mi vida, que es necesario y que es lo que Él desea de mi. Durante la espera Él me ha dado un nuevo propósito.
Sabes que Jesús, cuando oro la noche antes de ir a la cruz le pidió a su Padre que le quitara la necesidad de morir. Pero también dijo, “Su voluntad, no la mía.”
Lo clave en la oración es tener fe que Dios lo sabe todo.
Pablo escribió en Filipenses 4:11-13, “He aprendido a estar contento con lo que tengo.Sé vivir con casi nada o con todo lo necesario. He aprendido el secreto de vivir en cualquier situación, sea con el estómago lleno o vacío, con mucho o con poco. Pues todo lo puedo hacer por medio de Cristo, quien me da las fuerzas.”
Cuando llego a los fines de mi vida y no tengo la respuesta que he buscado oro,

“Dios su voluntad, no la mía. Enséname a ser contenta con lo que Tú me has dado.”
Hasta el lunes con la palabra de Dios.

La oracion: confesar

Nuestro estudio de la oración sigue:

La oración es comunicación con Dios y consiste de 5 palabras que construimos de la palabra A.C.E.P.T.A. –

“Señor acepta mi ofrenda de alabanza y enséñame tus ordenanzas.” Salmos 119:108

Adorar, confesar…
Después de crear al mundo, Dios y los seres humanos- pues Dios, Adán y Eva vivían en una relación donde se comunicaban y andaban por el jardín. Tenían una relación ideal- se puede decir que eran amigos.
Dios les dio todo lo que necesitaban. Pero ellos querían lo que era prohibido y lamentablemente desobedecieron. Es decir que pecaron.
Pecado: hacer lo que sabemos no se debe hacer, especialmente elegir acciones al contrario de la palabra de Dios.
La pregunta que todos tenemos es- “¿Por qué Adán y Eva tuvieron que desobedecer?” Si no hubieron pecado todo estaría perfecto. Yo no quiero ser culpable por los pecados de una pareja que vivió hace siglos atrás.”
Todos conocemos la verdad. Todos hemos pecado. Lee Isaías 53 en la Nueva Traducción Viviente:
Todos nosotros nos hemos extraviado como ovejas; hemos dejado los caminos de Dios para seguir los nuestros.”
Mientras estudio la Biblia me gusta leer en varias traducciones porque de allí entiendo mejor. En este momento miro la palabra “extraviado.” En la traducción de la Biblia Dios Habla Hoy encuentro la frase, “Todos nosotros nos perdimos como ovejas.” Me pregunto, “¿Es el pecado como perderme?” Creo que sí. Es escoger otro camino, el camino que no nos lleva a Jesús, el camino que nos lleva a las tinieblas.
Leo otras traducciones y entiendo más. El pecado es la rebelión contra Dios y sus enseñanzas. El pecado también se ve en mis faltas, mis decisiones errantes, mis transgresiones y iniquidades.
Es obvio, pecamos.

Lo triste es que el pecado nos separa de Dios. Lo sentimos. Cuando pecamos queremos huir, esconder. Adán y Eva se cubrieron y se escondieron. Mis hijos y mis estudiantes tratan de esconderse de mi, cuando han hecho algo al contrario de mis instrucciones.

Que lastima que muchas veces creemos que llegamos a un lugar donde ya el Señor, ni nuestros padres, ni nuestras maestras no nos ama. En realidad el mundo es así – mucha culpa, mucho castigo, poco perdón.
Lee lo que nos dice la palabra de Dios, continuando con el mismo versículo: “…sin embargo, el SEÑOR puso sobre él los pecados de todos nosotros. “NTV

“…pero el Señor cargó sobre él la maldad de todos nosotros.” DHH

¿Quién es él? Jesús. Jesús murió en la cruz para quitar nuestros pecados.

Si deseas entender mas sobre porque la cruz visita el estudio: Porque la cruz donde explico la necesidad de la Semana Santa, porque Jesús sufrió y murió.
Mira tan bueno es nuestro Dios que el nos habla estas palabras de consuelo en Isaías 43
“No tengas miedo, porque he pagado tu rescate; te he llamado por tu nombre; eres mío. Cuando pases por aguas profundas, yo estaré contigo. Cuando pases por ríos de dificultad, no te ahogarás. Cuando pases por el fuego de la opresión, no te quemarás; las llamas no te consumirán. Pues yo soy el SEÑOR, tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador …porque eres muy precioso para mí. Recibes honra, y yo te amo.”
El pecado tiene el poder de llevarnos por aguas profundas, dificultades, y tiempos largos de opresión. Pero Dios dice que él nos rescata.
¡Aleluya!
Y preguntamos – ¿cómo es esto que él es tan generoso?
Jesús hizo su parte pero nosotros también tenemos nuestra parte en esta gran salvación.
En Hechos después de que se murió y se levantó al cielo, Jesús les dejo a los discípulos el Espíritu Santo. Ellos empezaron a explicar la salvación con su ayuda. Mucha gente oyó y quiso ser salva. Tenía el deseo de escapar la oscuridad, la opresión, y la esclavitud del mundo. Después de oír las enseñanzas de Pedro en Hechos 2 le pidieron “¿Cómo podemos ser salvos?
En el versículo 38 tenemos la respuesta: “Cada uno de ustedes debe arrepentirse de sus pecados y volver a Dios.”
Arrepentir: confesar los pecados
Salmos 24:4 nos dice, “¿Quién puede subir al monte del SEÑOR? ¿Quién puede estar en su lugar santo? Sólo los de manos limpias y corazón puro, que no rinden culto a ídolos y nunca dicen mentiras.”
La oración es un momento de levantarnos, o arrodillarnos, en la presencia de Dios.
Antes de entrar el “lugar santo” de oración, confesamos nuestros pecados. Es una manera de lavarnos, de limpiarnos de lo sucio que es el pecado. Gloria a Dios que el arrepentimiento no consiste en ritos difíciles, sino en la confesión de la persona quien simplemente desea una relación con el Príncipe de paz.
La confesión es una parte muy importante dentro de la oración.
Cuando nos presentamos al jefe para una entrevista, cuando vamos a una fiesta o una cena importante, cuando nos casamos – nos lavamos, nos vestimos y llegamos limpios al evento importante. No hay ningún evento más importante que la oración.
Terminaremos esta enseñanza con el cuento de la mujer sorprendida en adulterio.
Un día los maestros de la ley y los fariseos quienes habían sorprendido a una mujer en adulterio le preguntaron a Jesús que haría él con ella. El respondió hablándole a la mujer. No la condenó. Pero la aconsejó:
“Vete y no vuelvas a pecar,” dijo Jesús.
Cuando te presentas ante el Rey del universo límpiate primero, arrepiéntete y no vuelvas a pecar.
Nos “vemos” el lunes cuando hablaremos sobre la importancia de escuchar al Señor mientras oramos.
Vaya con Dios

La oracion: alabar a Dios

El lunes les presenté nuestro nuevo estudio: Los grandes Estudios de la Biblia.

Empezamos con la oración.

La oración es de tanta importancia, porque es la manera en que podemos comunicarnos con Dios.

Aquí repito el versículo de donde viene mi enseñanza en como orar:

Señor, acepta mi ofrenda de alabanza y enséñame tus ordenanzas. Salmos 119:108


Usando la palabra acepta tenemos un guía para la oración:

Adoramos  

Confesamos

Escuchamos

Pedimos

Traemos un corazón puro

Agradecemos

 

Hoy veremos la adoración. El rey David sabía como levantar alabanzas al Señor.

Empezamos nuestra oración diaria con palabras de adoración:

Tú, Señor, me rodeas cual escudo; tú eres mi gloria; ¡tú mantienes en alto mi cabeza! Clamo al Señor a voz en cuello, y desde su monte santo me responde. Salmos 3:3-4 (NVI)

Atiende, Señor, a mis palabras; toma en cuenta mis gemidos. Escucha mis súplicas, rey mío y Dios mío, porque a ti elevo mi plegaria. Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor; por la mañana te presento mis ruegos, y quedo a la espera de tu respuesta.Yo, por tu gran amor puedo entrar en tu casa; puedo postrarme reverente hacia tu santo templo.Tú, Señor, bendices a los justos; cual escudo los rodeas con tu buena voluntad. (del Salmo 5 NTV)

¡Alabaré al Señor por su justicia! ¡Al nombre del Señor altísimo cantaré salmos!  Salmos 7:17 (NTV)

Mira específicamente las palabras claves que llaman atención al carácter de Dios:

Justo. Altísimo.  Me rodeas cual escudo. Mi gloria. Santo. Rey. Dios.Gran amor. Buena voluntad.

Cuando adoramos al Señor le llamamos por su nombre. ¿Sabes que nuestro Padre tiene muchos nombres? Mi amiga Wendy Bello tiene un estudio de los nombres de Dios en su blog. Te invito a visitarla y aprender los nombres de Dios para comunicarte con El por medio de Su Nombre.

Ves que he escogido varios versículos del libro de los Salmos.

Últimamente quiero que veas la posición que tomamos cuando nos presentamos ante el Señor en oración:

“…puedo postrarme reverente hacia tu santo templo.”

En reverencia entramos el santo templo. Porque Dios existe en todas partes podemos orar en cualquier lugar, en todos momentos, en la hora cuando deseamos hablare.   

Ahorra te toca a ti. Te animo a que averigües los salmos en la Biblia. Escoge varios y escríbelos como si fuera tus palabras alabándole al Señor.

Así se empieza la oración.    

 

Los beneficios de creer que Dios lo manda o lo permita.

Decidí terminar mi angustia, mi desesperación y mi rebelión, cuando consideré la vida de Jesús. La verdad: Dios mandó su hijo al mundo a mostrarnos el camino, la verdad, y la vida. Pareció un buen PLAN durante la temporada de la Navidad cuando decoré mi casa con luces, poinsetas,  pesebres, fiestas, y regalos – todo rodeado por la música que me da tanta alegría.

Gran PLAN. Un bebé preciosos, llegado del cielo  para salvar al mundo. Pastores con sus ovejas alabando. Hombres sabios vestidos en ropa fina, entregando regales. Ángeles en los cielos. Me hubiera deleitado estar alli esa primera navidad.

El PLAN pareció semejante extraordinario mientras Jesús creció. Él fue un niño bien educado, con sus prioridades, prefiriendo hablar con los sacerdotes, preguntando, creciendo en sabiduría.  

El super PLAN de mandar a su hijo a sanar, mostrar Milagros, sentarse con los pecadores y llamar los niños a su lado nos atrae a todos. Su PLAN que la vida de su Hijo nos guiará a amar los que no son queridos, darle de comer a los pobres, cuidar las viudas y los huérfanos no se puede olvidar.  

Pero… cuando el PLAN de Dios nos saca de nuestro “paraíso” o cuando su PLAN nos lleva lejos de nuestra moda de vivir o nos manda a lugares lejanos o difíciles, de repente no parece tan grande o magnifico.

Cuando Dios le quitó su traje celestial y lo envolvió en piel humano, Jesús dejó todo. Él perdió su lugar como Rey. Cuando llegó al mundo experimento la vida de alguien sin hogar, rechazado, y avergonzado.  

Y dijo, “Su PLAN, Padre. No el mío.”  

Creo que deseo el PLAN de Dios cuando no está en conflicto con mi PLAN.

Porque Jesús acepto el PLAN de Dios, la gente fue sanada, cambiada, salvada. Ojos se abrieron, Corazones seablandaron.  Manos abiertas. Almas llenadas.   

Dios,  úsame en tu PLAN. Que mi vida toque otros, de esperanza, ilustre perseverancia, paciencia, gentileza, refleja tu grandeza.

Aquí estoy, Señor, tu sierva. Hágase conmigo conforme a tu voluntad.

 

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